La universidad está dominada por una pequeña burguesía que conforma la burocracia ideológica, generadora de los cuadros burocráticos del mañana. Los estudiantes de clase trabajadora debemos separarnos del movimiento estudiantil dominante y organizarnos contra la precariedad del hoy y del mañana junto a nuestros compañeros trabajadores, sin distinciones ninguna.

Mientras estas líneas son escritas, se van sumando las convocatorias de huelgas, alarmando a unas autoridades de unos Estados que prevén un otoño caliente. Para conocer mejor la situación debemos rasgar el silencio de los medios de comunicación y prepararnos para los sucesos venideros.