Socialismo

Nuevamente podemos decir que un fantasma recorre el panorama político. El socialismo y el comunismo son palabras de moda en la boca de sus más ineptos enemigos, ya se digan de derechas o izquierdas. Desde Vox a Podemos se habla del socialismo y el comunismo como si estuviera presente, como adversario o en su defensa. ¿Pero qué es el socialismo?¿Realmente la dicotomía en Madrid es socialismo o libertad?

En este artículo…

Repaso histórico sobre el socialismo

Por socialismo entendemos la lucha por la transformación de la sociedad hacia el comunismo, mediante el poder de los trabajadores, la gestión y organización de la economía por parte de la clase trabajadora, en una lucha por la constante desmercantilización y desestatización. Pero aparte de entender el socialismo como horizonte político de superación del capitalismo, debemos entender que históricamente el socialismo supone tanto organización de los trabajadores en la presente sociedad de clases como la lucha por los claros objetivos de superación de esta.

En el siglo XIX la organización de la clase trabajadora que comenzaba a existir como entidad social, lanzó al socialismo como una realidad política innegable. Desde el llamado socialismo utópico que entendía la necesidad del cambio social sin precisar con claridad la senda de este, hasta el socialismo científico, máxima expresión crítica del capitalismo y vía para la superación de la sociedad de clases, el socialismo supuso un verdadero paso adelante en la lucha emancipadora de la clase explotada.

La política socialista entroncaba con la necesidad de los trabajadores, no sólo de la toma del poder político, sino sobre todo la necesaria expansión de la organización de la clase trabajadora, desde el panorama político, económico, educativo y social.

Pero la sustitución del término socialista por el de comunista por parte de los revolucionarios, volviendo así a la expresión avanzada del movimiento obrero desde Cabet a Marx, vino por un momento donde las razones históricas lo exigían: la mayor parte de las direcciones de los partidos socialistas se habían pasado al campo de la guerra imperialista y de la matanza de los trabajadores, quebrando así la Segunda Internacional. No quedaba más que enarbolar el término comunista para distinguirse de ellos.

¿Pero a que se refieren los políticos de las clases explotadoras cuando hablan de socialismo?

La derecha evidencia el terror histórico de la burguesía a la organización política de los trabajadores, por lo que se sirven de falsedades para representar un supuesto socialismo totalitario en el que engloban desde la socialdemocracia actual hasta el populismo. 

Para la izquierda, el socialismo representa o bien el proyecto político del actual PSOE, que no es otro que ser la representación política del capital nacional, todo bien adornado entre ideas falsamente igualitarias y realmente identitarias, o el proyecto político heredero del stalinismo, que no es otro que un estatismo explotador disfrazado de socialista.

En la actualidad, grupos de lo más diverso se han venido a denominar socialistas. Lo cierto es que muchos tienen en común la idea del Estado como gestor del capital nacional manteniendo la explotación de una clase social por otra. Desde las reminiscencias del fascismo hasta los vástagos del stalinismo, la cuestión es quién maneja en sus manos el timón del Estado explotador. Los trabajadores no pueden ponerse bajo la bandera de estos falsos socialismos, que son las banderas de la pequeña-burguesía y de los aspirantes a la burocracia criminal que sólo concibe a los trabajadores como un rebaño que pastorear.

Entendiendo esto, debemos recordar y no nos cansaremos de hacerlo, que tanto la derecha como la izquierda son la gestión política del capital nacional a favor de este y en detrimento de las condiciones de vida de la clase trabajadora.

El socialismo en el presente

El Socialismo hoy en día debe suponer la organización consciente e independiente de los trabajadores por sus propios intereses, contra un capital empobrecedor y por la lucha hacia una sociedad sin clases, de productores libres e iguales, como conquista de la emancipación por la Humanidad.

Si realmente existe el socialismo como amenaza al actual orden capitalista, lo encontramos en cada movimiento de la clase trabajadora que da signos de superar los cercos que acaban por hundir la lucha de los trabajadores.

Si realmente existen grupos políticos un socialistas organizados, serían grupos como La Antorcha o Emancipación, que tienen un gran trabajo por delante para contribuir a la reconstrucción de un movimiento de clase fuerte y consciente.

La Antorcha aspira a recuperar, en su medida y capacidad, el papel histórico de ese movimiento obrero organizado por la lucha de sus propios intereses. En ese sentido recogemos la bandera de las Internacionales y de sus objetivos, incluida la bandera de la Segunda Internacional en todo lo que supuso la creación de un verdadero movimiento de los trabajadores bajo sus propios intereses, aunque siempre señalemos críticamente cuáles fueron los errores y la deriva de esa Internacional al igual que las que le siguieron. 

Puede resultar muy sencillo para algunos caer en el error de escuchar ciertos discursos de partidos y organizaciones políticas que rápidamente caen en el más profundo nacionalismo y recurren por tanto a análisis venenosos desde su raíz. Por ello es nuestra obligación señalar que el hábito, en este caso, no hace al revolucionario, y que por muchos nombres con los que algunos quieran vestirse, no quedan en ellos ni siquiera la envoltura o las formas del socialismo.